Viaje por Turquia, Estambul y Capadocia en 2004

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TURQUÍA 2004 EUROPA Y ¿ASIA?

 

Si no recuerdo mal era finales de octubre. Una fecha cercana a mi cumpleaños y toca ir a Turquía. Conocer la capadocia, esas formas caprichosas excavadas en la arenisca es un sueño que en breve se hará realidad.

 

Mercadillo en Estambul
Mercadillo en Estambul

Como siempre el interes se centra en los parajes naturales. De tal manera que la ciudad prácticamente no tiene importancia. Pero Estambul, aunque solo sea por su nombre está dotada de cierto encanto exótico. El estrecho del Bósforo que separa el Mar de Marmara del Mediterraneo y que separa la parte europea de la ciudad de la asiática.

El primer día transcurre entre el centro de la ciudad del que lo más llamativo es la bulliciosa y comercial plaza de Taxim. La tarde cayó mientras veía la Mezquita Azul, la primera mezquita a la que realmente me acerco y de lo que más me llamo la atención en aquel momento fue el lavadero de piés.

En esta primera parada antes de continuar camino hacia el interior del país, también hubo tiempo para ver el gran bazar. Aquí es prácticamente más importante que en Marruecos el regateo. Un arte en el que soy muy blando y que evitaba practicar, pero aquí no me escapo de ir entrenando. Es más, no se ENTIENDE una compra si no se regatea. Pero esto trae una trampa, en el momento en el que te proponen un precio y comienzas la negociación, hay un acuerdo tácito que significa que no te vas a ir con las manos vacias, es decir, tienes que comprar.

El gran bazar es muy grande, pero un poco decepcionante por lo atestado de turistas que se encuentra. Es mucho más bonito, a mi parecer parar en pequeños mercadillos que se formen en la calle.

Interior del palacio de Santa Sofía
Interior del palacio de Santa Sofía

Mucho mas interes me despertó el palacio de Santa Sofía. Iglesia, mezquita, sinagoga, un palacio multiusos lleno de historia y cultura superpuestas.

Terminado este primer paso, el camino se dirige a la Capadocia, característica por una serie de formaciones rocosas de formas muy caprichosas. Como capital de la comarca se encuentra la pequeña localidad de Ádanos. Esto ya propiamente es Asia y me emociona bastante que con 24 años, estoy pisando mi cuarto continente, aunque por ahora de refilón.

 

Capadocia
Capadocia
Capadocia desde el aire
Capadocia desde el aire

Un par de días se pasan jugando entre las formaciones y viendo algún habitáculo, como puede ser pequeños habitaculos, que vamos a llamar viviendas y lo mas llamativo, una iglesia del siglo IX (eso son muchos años), decorada con toscos dibujos de unos colores ocre. La evolución cultural no daba como para pintar la capilla.

Recibí como regalo de cumpleaños un paseo en globo para ver esta parte del imperio otomano desde el aire. En los cielos brindamos con el preceptivo Champagne, siguiendo la mas pura ortodoxia “guiri”, que por cierto giri en turco significa entrada.

Lo siguiente fue una visita guiada a una antigua ciudad subterranea que durante las guerras sirvió de refugio a habitantes de la zona. Terminado esto, decidimos hacer una corta ruta de senderismo, aunque por aquella epoca ya se le empezaba a llamar trekking. A lo que viene a ser andar por el campo, vamos. Una ruta que recorría el Valle de Ilara y por suerte muy poco transitada. En su primera jornada discurre por una zona verde  siguiendo el curso de un río hasta llegar a la pequeña localidad de Belisirma. Allí duermes en el pequeño alojamiento que hay. Donde el dueño del lugar, muy amable, estuvo tomando té y hablando con nosotros. Explicó la idiosincrasia de la cultura musulmana y sus vertientes (suníes, chiíes y kurdos), así como los conflictos entre ellas. No comprendí nada y no no es una cuestión de racismo, si se reflexiona un momento en todas las vertientes del cristianismo y sus diferencias a través de la historia.

La segunda jornada empezaba demasiaaaado pronto. Incluso antes del amanecer, pues el pueblo es tan pequeño que tenía el minarete de la mezquita a escasos metros de mi ventana y llama al primer rezo antes del alba.

El valle se abre la vegetación desaparece y se cambia por un paisaje desértico. Literalmente el valle de los “moradores de las arenas”. Dicen los lugareños que ahí fue donde se rodó esa secuencia de la guerra de las galaxias. Aunque reconocen que existe un conflicto al respecto con otro valle en Túnez que alega lo mismo.

Terminada la ruta, toca volver a Ádanos, y desde allí a Estambul.

Pasamos algunos días mas en la capital. Coincidía que era ramadán. Una fiesta religiosa donde se guarda recato y unas estrictas reglas desde el primer alba hasta que se pone el Sol. A partir de ese momento, unos sorbos de té como primer líquido bebido desde antes del alba. Después unos dátiles, para que el estómago se vaya abriendo y a partir de ahí, ¡fiesta¡. Alcohol y excesos.

Recuerdo especialmente paseando de la mano de mi pareja por una calle de Estambul,

Estambul en Ramadán
Estambul en Ramadán

realmente atestada de gente. En un momento determinado mi mirada se cruzó la de una chica, se intuía que bastante joven, tapada por el velo integral. Es digno de admirar el dominio del maquillaje de ojos que tienen aquellas mujeres. En este caso acentuaba unos ojos dominados por un iris de fuego negro, con unas pupilas en cuya profundidad se pierden mis recuerdos. Se podría decir que era una mirada apasionada, pero sería una descripción muy burda.

 

Me gusta que esta imagen cierre mi relato de Turquía. Un viaje a Estambul y la Capadocia.