Transiberiano intento 1 San Petersburgo

re-capacitar. Tod@s podemos viajar libres

Muy bien, aunque todavía me quedan un par de entradas que escribir al respecto, ya he posteado sobre Myanmar. Como mi mente es un caos donde el orden es un diminuto punto fruto de la casualidad, voy a pegar un salto al pasado. Al año 2011, a San Petersburgo.

Me encuentro en mi estudio cerrando la mochila. Ajusto las cinchas y cierro el bolsillo superior de la seta. Ya he acabado con mi checklist, o lo que en castellano es lista de preparativos.

Ato en las cinchas laterales lo que queda en el suelo y me meto en la cama a descansar unas horas.

El plan es hacerlo yendo solo, como los viajeros aguerridos, el transiberiano. Pero le meto una pequeña variante, en vez de empezar en Moscú, lo haré en San Petersburgo. Viajaré al Sur desde la ciudad de los Zares hasta la actual capital rusa y tomaré ya el tren habitual que concluye muchos kilómetros al Este en Vladivostok.

Bueno, cojo el avión, me salto toda la parte de detallar el paso por el aeropuerto, llego a St. Petersburgo. Me paso gran parte del día más perdido que un pulpo en un garaje. Ya que por mucho que digan que es como Barcelona a España. La ciudad más Europea de su país(Rusia).

El choque cultural en cualquier caso es muy grande. La arquitectura, el Metro, realmente precioso. Dicen que el más bonito del Mundo y sí, es una auténtica obra de arte; la disposición de las calles y así con todo.

Las incidencias comienzan desde el primer momento. Como hago habitualmente si voy solo, comienzo con una parada técnica para tomar un café, que ya de paso me sirve de indicativo sobre el nivel de vida del país, y ver los siguientes pasos.

Me meto en una cafetería de una avenida grande.Bueno, lo flipo bastante con el ruso para hacerme entender, aqui casi nadie habla Inglés. Pido un café solo. Más o menos me ubico(mentira y gorda), miro donde está el hostal y me dirijo allí.

Pago el café.-Joder, son tres euros al cambio, ni que fuera un Starbucks-, es lo que pienso para mí. Si esto es. Un indicativo de los precios(y lo era), esto va a ser bastante caro.

metro de San Petersburgo. El más bonito del mundo
dicen que el metro de San Petersburgo es el más bonito del mundo. Pues,…, es verdad

Salgo y viene corriendo el camarero detrás de mí. Me trae mi cartera.-OSTIA-(primer despropósito), con casi todos los rublos. Intento, con insistencia darle una propina generosa que rechaza como si apelase que era por sentido de la responsabilidad.

Bueno, le pregunto a un policía, que me responde como puede, a trompicones, con un inglés muy básico, donde encontrar el hostel.

Total, que como si lo hiciese a posta, me bajo en la parada que no es. Aquí está el Parque Poveda(nombre que se me graba, pues tiene un significado muy importante para los amantes del Alpinismo) y un centro comercial Esta ciudad tiene una particularidad un poco desconcertante. El río no sirve como punto de orientación, pues no es una línea que divida nada y que te pueda guiar. Esta ciudad está construida sobre un delta, con lo que hay múltiples cauces. Y, en fin, puestos a marear la perdiz, me llevará todo el día comprender esto.

Uso uno de los comodines universales de los viajes. Los guardas jurados, en todo el planeta se aburren por igual, con lo que si les planteas una pregunta, con presteza te brindan una ayuda exhaustiva.

Avenida Nevsky de San Petersburgo
Nevsky prospekt. Estilo soviético en estado puro

Ya me ubica, después de haber pateado bastante y haber visto un desfile militar, de un estilo muy soviético en Nevsky Proskpekt(seguramente la principal avenida de la ciudad).

Bueno, llego al hostal. Es la casa de una familia, que ha habilitado varias habitaciones para alojar gente. Habitualemente gente que realiza estancias prolongadas y que acaba siendo parte de la familia. En resumen, el ambiente es acogedor.

Ya en mi dormitorio, realizo un recuento de pertenencias y, -OH MIERDAAA-, ¡¡me falta una caja del medicamento principal que tomo!!. Echo cuentas para ver si tirando de las reservas de emergencia, tengo suficiente para todo el viaje. La respuesta es que no. Me tengo que volver. Se me cayo de la «seta» de la mochila al cerrarla. A decir verdad, es una cagada, pero en la forma en la que cayo, era muy dificil darse cuenta. A estas alturas los hechos fueron los que fueron y me da igual si era dificil darse cuenta, o lo preparé todo a lo loco y se torció todo el plan, que era muy, muy interesante.

Tampoco me estreso excesivamente. Tirando de mis hermanos, cuestión que no detallo, no fue como yo quería, y simplemente agradezco la ayuda prestada, intento ver si puedo recibir esa caja de algún modo. Extremo este que no es posible. Así que como podría estar hasta 17 días fuera de casa, compro un billete dejándome cinco días de estancia en la ciudad. Quedando así las vacaciones en una escapada corta.

Ya de paso, cancelo en el trabajo los días pedidos, y así los guardo para otros menesteres.

La verdad, estamos en el mes de mayo, e incluso para  estas latitudes, hace frío.  La temperatura máxima en los cinco días no supero los dos grados. Hay que tener en cuenta, que a pesar de ser bastante septentrional, a escasos kilómetros de Helsinki, al ser costera el clima es mas «suave» que en el interior del país.

Así resumiendo, las cosas que vi fueron:

  • la Iglesia de la Sangre Derramada. Hasta el momento mi templo Cristiano(en este caso Ortodoxo, pero hablo del Cristianismo en general) favorito. Me produjo una impresión muy profunda, muy posiblemente por el choque cultural. Las bóvedas, las pinturas, los miles de filigranas en las paredes exteriores, el brillo del oro,…
  • Los Jardines de Verano. Donde se retiraban en dicha estación los zares.
  • La Catedral de Pedro y Pablo. Me pareció muy interesante que esté ubicada en una mini-península dentro de la ciudad.
  • Y otro montón de edificios que no sabría decir que son uno por uno.
  • No visité el Hermitage. El último día lo podría haber aprovechado para ir, pero en ese momento estaba bastante «depre» por toda la movida que había dado al traste con mis vacaciones. Ahora me arrepiento.