myanmar parte 5 gotneik pass hsipaw y pyin u lwin

re-capacitar. Tod@s podemos viajar libres

Este viaje lo contaré de forma anárquica, así que pasaré de los preparativos a la quinta etapa de seis de este viaje.

La siguiente etapa es mi segundo objetivo principal en este viaje, tampoco se trata de ciudades, también se encuentra más en la naturaleza y se trata de atravesar el Gotneik pass en tren. Una imagen vale más que mil palabras:

gotneik foto4
es un ferrocarril en Nawnghkio, en la parte occidental en el estado de Shan, Myanmar (también conocida como Birmania).1 El puente se encuentra entre las dos ciudades de Pyin U Lwin, la capital de verano de los antiguos administradores coloniales británicos de Birmania y Lashio, la principal ciudad del norte del estado de Shan. Es el puente más alto de Myanmar y cuando se terminó, el ferrocarril más grande en su tipo en el mundo. El puente está situado a unos 100 km al nordeste de Mandalay.

Sólo hay un tren que una mandalay con hsipaw, no es necesario llegar hasta esta ciudad si el único interés es cruzar el viaducto. Dicho ferrocarril parte de la estación de mandalay a las 4:00 A.M.

 

Había quedado en levantarme a las 3, para que me llevasen a la estación. Un amable chico que salió cual Harry Potter de la Alacena bajo la escalera donde tenía un colchón donde estaba durmiendo. Me dieron amablemente el desayuno que no podría disfrutar en la cafetería del hotel, en una bolsa y tras probar varias motos mi piloto dio con una que arrancaba y ahí en un momento atravesamos las 3 calles que me separaban de la estación.

Ví un montón de gente esperando un tren, allí habían pasado la noche y aguardaban el momento de montarse. En un momento dado una mujer me preguntó si iba a hsipaw y me indicó que ese no era el tren correcto y fuí al adecuado. Me acomodé de varias formas distintas en mi asiento hasta que por fin partimos lentamente. Había varios turistas viajando solos en el mismo vagón que yo. Practicamente ningún paisano se encontraba en nuestro vagón de clase «superior». Fueron nueve horas de lento traqueteo hasta que por fin se diviso el puente metálico sobre el precipicio.

 

viaducto de gotneik

gotneik foto2

Ralentizo la marcha, comenzamos a cruzarlo, como resortes los turistas comenzamos a asomarnos por la ventanilla y sacar fotos. En mi caso con la ayuda de una pareja de turistas holandeses que se sentaban detrás de mí, salí en una instantánea, que como es lógico voy a poner:

gotneik foto3

Se me hizo muy corto, aunque mi conclusión es que a pesar de la brevedad, el trayecto de 11 horas mereció la pena.

Una vez en hsipaw se me planteó una duda. ¿duermo aquí o tomo hoy mismo un autobús a Pyin U Lwin (yo me limitaba a decir piolin)?. Estas son las opciones:

Hsipaw: Lugar de descanso donde lo único llamativo son algunas rutas de senderismo, que por ser temporada de lluvias y mi estado de salud no voy a hacer.

Pyin u lwin: Ciudad a donde se retiraban los colonos de Mandalay para desconectar de la polución. Tiene algunas características coloniales interesantes y se encuentra «de vuelta» hacia el Sur.

Opto por la segunda opción, que dada la planificación conservadora que he realizado para este viaje, tiene más posibilidades para mí.

Tras consultar al dueño chino de un recomendado hostel de la ciudad, las posibilidades de transporte a Pyin U Lwin e información para un posible «plan b» en el que me quede en esta ciudad, finalmente voy a la parada de autobuses, donde me cercioro que tengo transporte a las 19:00.

Viendo que iba a esperar mucho tiempo allí, las mujeres de la «taquilla», que se trataba de una mesa y un mantel, me realojan en un autobús donde vuelvo a coincidir con los holandeses del tren. Ellos mostraron el mismo desinteres que yo por quedarse en hsipaw y habían tomado esta opción que les llevaría hasta mandalay.

La torre del reloj de la ciudad
Torre del reloj de Pyin U Lwin

La azafata me indicó que en tres horas estaría en pyin u lwin. Finalmente por las lluvias y el estado de la carretera fueron 6. LLegué a las 12 de la noche aprox. Ante lo perdido que estaba y el cansancio decidí que me llevase en su moto unode los que estaba por allí ofreciéndose. Despues de buscar bastante el alojamiento, me acomodé en un hotel humilde pero correcto a eso de las dos de la mañana

 

La ciudad para lo que he visto hasta ahora es pequeña y coqueta. Desde luego se entiende por qué era un sitio de descanso para los habitantes de Mandalay. Es más fresca, el ambiente es menos «pegajoso», y desde luego, más tranquila.

templo hindú en "piolin"
                                       templo hindú de Pyin U Lwin

zona de parque forestal
zona del parque forestal

Al día siguiente fuí a dar un paseo a ver las zonas naturales de los alrededores de la ciudad. En síntesis, un jardín botánico que hay que decir que no era gran cosa y tras pasear por la zona llegué a un parque forestal desde el que se podía ver algunos edificios coloniales.

A la tarde, después de comer «adecuadamente», un buen plato de noodles con todo tipo de aderezos picantes, para variar, y echarme la correspondiente siesta, fui a hacer algún «recado» (comprar elementos necesarios para continuar mi viaje), y a dar un paseo por la ciudad buscando algún souvenir a mi gusto.

Tras ver un montón de tiendas de chinos, tomé la decisión salomónica de dejar estos menesteres para el aeropuerto a la vuelta.

Con esto ya me dio la hora de cenar. Cené dos veces. Una en un restaurante chino y otra en un sitio de fast food. No pude evitar la ocasión de comer de nuevo algo de comida occidental ¡¡.

Al final mi estómago no se mostró contento con esta mezcla y para mi fue patente esa misma noche (durante toda la noche).

A la mañana siguiente correspondía volver a Mandalay.